PREOCUPACIÓN POR LOS HIJOS Y SU FUTURO

 

Tengo tres hijos, el mayor de 10 años. Recientemente he leído una encuesta en la que se explica la situación de la juventud en España. Me ha preocupado y desesperanzado pensando que será de mis hijos. Yo estoy procurando educarlos bien y cristianamente, pero creo que muchos de los padres de los niños de la encuesta también lo habrán hecho. Yo le pediría que me diga si hay esperanza y en que se basa para decirlo. Cómo hacer con los hijos para que salgan bien educados.

Yo también he leído encuestas la cuales presentan a la juventud como unas personas poco solidarias, que solo les interesa el sexo, beber y pasarlo bien. Con unas dosis de insolidaridad y de no preocuparse de los demás bastante grande. Si esas encuestas fuesen fiables, se podría predecir, de seguir las cosas como hasta ahora, que una generación va a ser profundamente infeliz.

Yo les preguntaría a los padres de los encuestados las mismas preguntas que les han hecho a sus hijos. Si respondieran con sinceridad creo que la encuesta reflejaría lo mismo. Las personas que trabajan en la enseñanza conocen las ideas, las creencias de las familias de sus alumnos, aunque no las hayan visto nunca, por el comportamiento de los niños en clase.

A mi me parece que en la educación estamos en un momento en que no podemos arriesgar. Eso significa que tenemos que exigirnos los padres, si queremos que los hijos terminen educados. Exigirnos, ¿en qué? En formación, es muy importante que si queremos que nuestros hijos sean cristianos nosotros nos formemos seriamente en el cristianismo. Muchos padres que quieren que sus hijos tengan una formación cristiana, imprescindible para posteriormente llevar una vida cristiana, y para ser felices, no hacen nada por formarse ellos. No leen los evangelios nunca, no se han confesado nunca delante de sus hijos, no rezan nunca. En muchos colegios, en las parroquias, en clubes juveniles, asociaciones cristianas, etc dan formación pero no aparecen nunca y si los invitan a ir, lo descalifican, diciendo que es un tostón o cosas por el estilo. Es como si estuviéramos muy preocupados porque nuestros hijos no trabajan y no nos hubieran visto trabajar nunca. Una persona con esta preocupación o manifiesta con sus hechos que Dios es lo primero de su vida y, si no es así, lo que tiene que hacer es formarse, y ponerse a vivir lo que aprenda. Si no lo hace así no educará en la Fe. Así de claro. El Cristianismo es vida, si no se vive, no se trasmite.

Por otra parte, se pueden leer libros que los hay, y muy buenos, sobre la educación de los hijos, seguro que nos darán pistas de cómo hacer las cosas para que la educación llegue más honda. No se me diga que no se tiene tiempo, que para lo que nos interesa si tenemos tiempo. Además, un libro se puede leer en cualquier sitio, en el baño, por ejemplo. Lo que no vale en los tiempos que estamos, es no hacer nada. Solo quejarse. A los que solo hacen eso, en muchos casos, se los llevará la corriente, que es fuerte, y a sus hijos también. Para finalizar le diré que conozco a muchas familias que han peleado la educación de sus hijos, con formación y exigencia personal, y sus hijos están siendo educados. Son jóvenes con una educación muy buena, que si le hubieran preguntado en esa encuesta, hubieran contestado otras cosas. Lo que no podemos pretender los padres, en los tiempos que corren, es tener los beneficios del esfuerzo, sin esforzarnos. La formación sirve para saber en qué hay que esforzarse y donde hay que esforzarse. ¡Animo!

comments