MIS HIJOS NO SABEN EDUCAR

Tengo tres nietos de 8, 6 y 5 años, mi hija tiene un buen poder adquisitivo y tanto ella como su marido, les dan a los niños todo lo que le piden. Dicen que como ellos no pudieron tenerlo de pequeños, no quieren que sus hijos pasen por semejante experiencia. Por otra parte, son muy buenas personas y se quieren mucho. Pero yo creo que en ese campo, lo están haciendo mal. Se lo digo pero no me hacen ni caso. ¿Usted que cree? 

Por lo que usted me cuenta, a sus hijos no le va tan mal, parece que se están ganando la vida bien y que entre ellos se quieren. No le quepa la menor duda, que buena parte de la culpa de que eso sea así, la tiene el haber llevado una vida exigente, y no haber tenido todo lo que hubieran deseado. ¿Por qué cambian de táctica con sus hijos?

Yo creo que no exigir a los hijos en la educación, es uno de los mayores males que puede hacérsele a una persona. Se le condena a ser un infeliz. Para que una persona se pueda sentir a gusto con ella misma, tiene que tener una cierta seguridad. Si no la tiene, no podrá dar todo lo que lleva dentro. Una persona que no ha sido exigida, esa seguridad no la siente. A la sensación de inseguridad que todo adolescente siente, se le añadirá la inseguridad que produce el no haber sido exigido. Cuando a un ser humano no se le exige, se le convierte en un inseguro. Las personas no exigidas, antes o después, culpan a sus padres por no haberles exigido en su momento. Es un tema serio, está haciendo sufrir a muchas personas y no tiene fácil solución. Una persona si no es exigida en su momento, va con un lastre por la vida. Téngase en cuenta que un sobreprotegido es una persona que madurará más tarde y tendrá que hacer verdaderos esfuerzos para cumplir con sus compromisos.

Por otra parte, como se ha escrito en otras ocasiones, una persona no exigida es una persona no valorada. Si a alguien en su trabajo le marcan unos objetivos muy fáciles, probablemente, pensaría cambiar de trabajo. En el que está tienen un pobre concepto de su valía porque le exigen poco. Igual le pasa a una persona que no ha sido exigida en su educación. De una manera no consciente, piensa que sus padres confían poco en ella y en su valía. Se puede predecir que esa persona va a dar en la vida mucho menos de lo que lo hubiera dado si hubiera sido exigido adecuadamente.

Como se puede apreciar, no exigiendo se le hace un gran daño a  un hijo. Generalmente por comodidad, por falta de fortaleza o por ignorancia. Para educar hay que aprender a educar. Por ser padre o madre no se sabe educar.  Muchas veces se puede no educar porque, en el fondo, exigir a un hijo es exigirme a mí. Eso cuesta. Como no quiero exigirme, no educo al niño. Si le digo que partir de las 10 no se ve la TV en casa, lo tengo que vivir yo. Por lo tanto, lo mejor es  no decirlo. ¿Se va entendiendo?

No se ha dado cuenta que cada vez se habla menos de niños mimados. Esos niños a los que se les daba todo y luego no sabían salir a delante en la vida. Esos niños que nos daba lástima porque iban a ser unos pobres hombres. ¿No será que ahora casi todos los niños son mimados? Por eso no se habla. Niños mimados. Si no nos exigimos la próxima generación serán padres mimados. ¿Cómo serán los hijos? Estamos a tiempo.

Foto vía: Shelby Cobra vía photopin (license) 

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