¿LA VEO EN TOP-LESS Y NO PUEDO VER COMER A MI PRIMO BEBÉ?

El verano pasado estuvimos en la playa con mis cuñados. Ella estaba embarazada y se le notaba todavía poco. Solía estar sin la parte de arriba del bañador. Hace poco que acaba de tener el niño y cada vez que mi hijo entra para ver como le da de mamar al bebé le dice que se vaya, que le da vergüenza. Mi hijo me pregunta que por qué no puede ver comer al primo. 

No sé qué contestarle al niño. 

Es lógico que el niño no lo entienda pues ante sus ojos, y en general, es una incongruencia. En una ocasión no se vive el pudor y en otra si. Desde hace tiempo se nos dice con frecuencia que el pudor es cultural, es tan absurdo como si se dijera que comer es cultural. Efectivamente, lo que se come puede ser cultural, según distintas civilizaciones, pero el hecho de comer no solo no es cultural sino que está en la esencia del ser humano. El instinto de conservación. Igualmente, en algunos casos, lo que se tapa o lo que no se dice, puede ser cultural, según distintas razas, regiones o civilizaciones. Pero preservar la intimidad sea corporal o bien no contar aquello que pertenece a lo intimo, es esencial en el ser humano. La antropología estudia que en las más primitivas sociedades, donde con frecuencia van desnudos, cuando una persona es mirada con deseo, se esconde a esa mirada que le traspasa su intimidad.

Como consecuencia la necesidad de vivir el pudor va impresa en la naturaleza humana, igual que la necesidad de comer. El pudor es una virtud, y como todas las virtudes, es un hábito bueno que puede y debe ser vivido por todos los seres humanos. Es verdad que una persona a base de quitarse ropa de una manera repetida, puede llegar a que no le cueste nada hacerlo. Igual pasa con robar, mentir, maltratar mirar, etc. A base de hacer cosas negativas, se va anestesiando el ser humano, su conciencia. Con los sentidos pasa igual. A base de comer grandes manjares van pareciendo menos apetitosos. Es la ley de los rendimientos decrecientes. Eso no quiere decir que sea cultural. Ahora a la tía le da vergüenza que la mire el sobrino. En verano parecía que le daba igual pero, probablemente, si el niño se hubiera puesto a mirar fijamente el pecho de su tía, esta también le hubiera dicho que se retirase y mirase para otra parte ¿a qué si?. Se sentiría incomoda ante esa mirada. Por pudor. Cuando se ve a una persona dando de mamar se mira fijamente. Y es que las cosas son como son.

Al principio, cuesta bastante no vivir el pudor. Luego viene el proceso de acostumbramiento. Muchas veces, hacer lo negativo también es muy costoso. Sobre todo al principio.

Con esto que le he dicho seguro que usted, que conoce bien a su hijo, sabrá mejor que yo que le debe decir. Hasta otra. ¡Ánimo!

Foto vía: niña linda vía photopin (license) 

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