LA SEPARACIÓN NUNCA LA OLVIDARÁN LOS HIJOS

Un hermano mío se ha separado tiene dos hijos y desde antes de la separación veo que los niños están como inseguros y ansiosos. Más sensibles. Tienen 6 y 4 años y son varones los dos. Mi hermano dice que no los va a llevar a un psicólogo porque lo tienen que superar por ellos mismos. Tampoco quiere que los lleve su mujer. Ahora están discutiendo por eso. 

Mi opinión al respecto es que deben recibir ayuda. Todas estas situaciones que afectan a la psicología humana se llevan mejor con ayuda. Es verdad que hay cosas que lo hijos deben superar por ellos mismos, y que eso los fortalece. En mi opinión no en este caso.

Actualmente estamos dando, en muchas ocasiones, demasiada ayuda a nuestros hijos. Eso los hace blandos, poco recios, incapaces de decidir, con un miedo terrible a equivocarse y, en definitiva, poco maduros.

Para mi esta situación que le digo está haciendo que el ser humano madure, a veces, muy tardíamente y esté incapacitado para tomar decisiones que, en otras circunstancias y en otras culturas, las están tomando con total naturalidad. ¿Cuántas mujeres están preparadas para ser madres a los 20 o 21 años? ¿Cuantos hombres lo están, no a los 21, sino a los 25 o 26? No hace mucho tiempo, la mayoría de la población a esas edades estaba preparada. ¿Qué pasa? El ser humano solo madura exigiéndose y estamos en una sociedad donde no nos exigimos. Quizás alguno me diga que nos exigimos mucho en el trabajo. Es verdad, pero en muchos casos es solo por ambición y cuando esto ocurre el ser humano no madura. Al contrario, el binomio exigencia-ambición retrasa la maduración porque impide abrirse a los demás.

El caso que usted me cuenta no es comparable, yo en este caso recomendaría ayuda para esos niños que se están enfrentando a un problema que les costará mucho superar, si es que llegan a hacerlo. Quizás no lo superen nunca en su vida. No estoy exagerando.

Recuerdo que varias veces he coincidido en México con uno de los supervivientes del avión uruguayo que se estrello en los Andes. Como recuerda estuvieron más de setenta días aislados en la montaña sin víveres y en medio de una incertidumbre tremenda. Una vez me dijo, que después de aquello tuvo diversos problemas en la vida, pero que ya había superado “todas sus cordilleras”. Se quedo pensativo, y concluyó: Todas no, me falta por superar la separación de mis padres. Eso lo decía una persona con más de 50 años, cuyos padres se separaron cuando el tenia 15. Y es que la mayor seguridad de un niño, y mucho más a la edad que usted me dice, es la certeza de que sus padres van a permanecer siempre juntos.

Cuando aparece en TV esas personas diciendo que se acaban de separar y que sus hijos lo han entendido perfectamente, a lo mejor es verdad. Pero casi todos están siendo tratados por un especialista. Síntoma de que algo pasa. Sin embargo, conviene  no olvidar que una cosa es entender y otra asimilar.

Se está haciendo un seguimiento en EEUU, a personas que a principio de los 70, fueron atendidos psicológicamente debido a la separación de los padres. En muchas ocasiones por los mismos profesionales que los atendieron entonces, y el resultado coincide, más o menos, con lo que me decía el conocido mío de los Andes. Muchos de ellos no han superado la separación de sus padres.

Ya se que hay situaciones en las que puede no haber más remedio. 

Pero creo que no se me negará, que en muchas ocasiones, se están tratando estos asuntos con mucha superficialidad, ligereza y, porque no decirlo, capricho.

Foto vía: Jeff Slinker vía photopin cc

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