A MI HIJA LE GUSTAN DOS CHICOS

Tengo una hija que tiene 22 años y me tiene preocupada. Dice que hay dos chicos que le gustan y que ella le gusta  a los dos. Yo no se quienes son. Pero me dice que con uno, que es el que más se asemeja a sus ideas y el que ve que seria un buen padre para sus hijos, se encuentra bien y a gusto. Pero que con el otro- que no piensa como ella,  que no tiene Fe, ni los ideales en los cuales hemos educado a nuestros hijos- dice que se encuentra todavía mejor y que, precisamente,  por ese punto de bohemio y despreocupado que tiene, le gusta todavía más. Me pregunta que qué hace. Bueno, me lo preguntó una vez y no me lo ha vuelto a decir. Como comprenderá estoy preocupada, porque por una cosa de estas uno se puede jugar su felicidad. Y, por otra parte, las mujeres nos enamoramos de una forma en la cual es muy difícil actuar con la cabeza. ¿Qué cree que debo decirle?

Creo que entiendo perfectamente lo que le pasa a su hija y lo que usted debe de sentir ante esta situación. No es fácil, porque a esas edades se decide, en muchas ocasiones, solo con el sentimiento. Como este, antes o después, suele desaparecer, si metiendo la cabeza se hubiera decidido otra cosa, lo más probable es que se fracase.

Pregúntele que con quien le gustaría vivir en caso de que sintiera lo mismo por los dos y que elija a ese. Hágale ver que los sentimientos tienden a decaer y que al final se vive con el carácter y los valores que una persona tiene. Cuando decaigan los sentimientos, ¿Con quien estaría mejor, quien cree que seria el compañero ideal? Porque, aunque en este momento ella no se lo crea,  los sentimientos van a decaer. Quien le gustaría a ella que educase a sus hijos. A muchas chicas les gustaría tener de novio al más golfo y de marido al más formal. Eso no es posible.

Estamos en una época en la cual no conviene arriesgar ni un ápice en el terreno de la vida personal. El que arriesga tiene muchas probabilidades de  fracasar. Se están viendo muchos fracasos en matrimonios debido a que el sentido que tienen de la vida cada uno de los dos es completamente distinto. En los que su formación de base es muy dispar. Al principio, como el sentimiento funciona a favor de la relación, parece que no es un obstáculo, pero después, cuando van apareciendo situaciones en la vida en las cuales hay que decidir en función de las creencias, los obstáculos empiezan a aparecer. Los obstáculos y  no querer dar el brazo a torcer, que de todo hay. Por eso, en estos tiempos de confusión, el que arriesga en temas de pareja o educativos, tiene muchas posibilidades de perder. Lo he dicho antes. No hay más que echar una mirada alrededor para darse cuenta. Hable con su hija, y dígale que las cosas antes de pasar por el corazón, deben pasar por la cabeza. No olvide que lo que ocurre cuando se decide con los sentimientos es que hay un gran peligro de confundir opiniones con creencias. Cuando estos desaparecen, se da uno cuenta que las opiniones es aquello que uno sostiene, y las creencias lo que le sostiene a uno. Hay muchas personas que, en el campo de las relaciones de pareja, se da cuenta de esto, cuando ya no hay remedio. 

Foto vía: Kevin Celedón vía photopin cc

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