DEMOS AL NIÑO TODO LO QUE NOSOTROS NO TUVIMOS

Llevo casada dos años y tengo un hijo de un año. Procuro educarlo en que no sea caprichoso y mi marido me dice que le de al niño lo que quiera, que tenga todo lo que nosotros no tuvimos en nuestra infancia. Aunque me hace ilusión darle todo lo que pide, percibo que no será bueno para el niño, pero como no lo se, yo se lo doy. ¿Me puede decir si hago bien? En caso negativo, ¿que le puedo decir a mí marido?

No debe darle a su hijo todo lo que le pida. Usted lo sabe. Dígale a su marido que todo lo que sea dar gustos a los hijos en el terreno “del no me gusta” mas tarde les hará a ellos ser incapaces de dominarse en el terreno de la afectividad, como se puede ver en la actualidad en muchos adolescentes, que no se saben dominar en nada, al no tener educada la voluntad. Su educación – de la voluntad- hace al ser humano poder vivir como una persona libre. 

Todo lo que sea no exigirles en el terreno de  lo relacionado con “me cuesta” les afectará mas tarde en el campo de la laboriosidad. No serán trabajadores, serán unos perezosos. Les costará cambiar de actividad. Dejarán las cosas para  después. También es muy frecuente en nuestra sociedad. Como ve si se le da al niño lo que le pide, se le está haciendo un gran perjuicio a corto y a largo plazo. Háblelo con su marido con serenidad, sin que eso les distancie. Terminará por entenderlo.  Ánimo y a educar, o sea, a querer y a exigir.

Foto vía Juan Antonio Capó vía photopin cc

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