EPÍLOGO

Después de leer el libro, querido lector, tienes exactamente el mismo poder que antes de empezarlo. Quizá ahora seas más consciente de la importancia de administrarlo correctamente y de tu responsabilidad como directivo. Por eso, no pienses que la intención ha sido ir buscando todas las situaciones que se pueden dar en una empresa y procurar darle solución, lo que clásicamente se llama hacer un prontuario.

La intención del libro es que, a cada situación, tú le des una solución válida: la tuya. El propósito no ha sido escribir un libro sino miles. ¿Por qué miles? Porque en cada situación, cada lector, habrá puesto una cara distinta, un nombre distinto y habrá ido construyendo su propio libro. De esta manera le habrá resultado más fácil -ese es el propósito del libro- terminar pensando. Se han tratado algunas situaciones -¡pocas!- que ocurren con frecuencia en el mundo empresarial y se han procurado analizar lo más brevemente posible, con la intención de que tú las termines.

Quizá algún artículo te haya parecido más aburrido y alguno más interesante; algunos te han podido parecer más acertados y otros totalmente equivocados… todo eso es bueno y forma parte del juego de leer este libro. Sherlock Holmes solía decir que las equivocaciones de Watson le llevaban a la verdad para resolver sus casos. Esperamos que las nuestras también te hayan servido a ti. Lo importante no es lo que nosotros hemos escrito, sino lo que tú hayas pensado. 

Hemos querido tratar temas personales que parecen que tocan sólo de refilón la vida empresarial, no es así. La vida del directivo, toda ella, incide de lleno en la vida empresarial. Por eso, tu vida personal -y la nuestra- es tan trascendental. No queremos que a ti, querido lector-directivo, nadie “te viva la vida”, ni siquiera la empresa. Queremos que seas tú quien “vivas tu vida” y así, con una sana escala de valores, tengas tiempo para todo. Para todo lo importante.

Si conseguimos que estas páginas te hayan servido para mejorar tu función directiva y para pensar, nos sentiremos altamente satisfechos. La única forma que tiene el ser humano de alcanzar la verdad de las cosas es esa: pensando.

Por último, nos gustaría pedirte un favor. Ayúdanos a pensar. Cualquier comentario, sugerencia o crítica que pase por tu cabeza, puedes enviarlo a la siguiente dirección: elpeligrosopoderdeldirectivo@gmail.com. Te lo agradeceremos de corazón.

Sin más, desean para ti lo mejor,

Los autores 

Foto vía: emartinena.es

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