APRENDIZAJE DE IDIOMAS

Una partida en la que se gasta mucho dinero, y que generalmente no sirve para nada o para poco, es en el aprendizaje de idiomas. La inmensa mayoría de las personas, después de mucho tiempo de estudio, alcanzan un nivel no operativo. Resultado: se ha perdido el tiempo por parte de esa persona, y se ha tirado el dinero por parte de la compañía.

No nos engañemos, el estudio de un idioma nunca puede ser un factor motivante. Quizá al principio pueda parecerlo, pero como el aprendizaje exige constancia, el entusiasmo desaparece y el estudio empieza a verse como una carga. Sin embargo, en muchas corporaciones, se sigue metiendo a muchos directivos en programas de aprendizaje sin saber muy bien para qué.

Muchos de ellos empiezan a faltar con frecuencia. Para otros será imposible llegar a aprender el idioma. Han empezado tarde,  y a no ser que se pasen una buena temporada en un país nativo, cosa que en muchos casos nunca harán, será imposible que lleguen a un nivel que les sirva realmente para algo.

Lógicamente, no somos partidarios de que el aprendizaje de un idioma suponga un factor de estrés para el personal de la empresa, pero sí de que se tenga un buen tutor, que vaya marcando objetivos personales a cada persona que esté en el plan de mejora del idioma. Pasado un periodo de tiempo se hará un seguimiento personal de los avances. Actualmente hay métodos rápidos, baratos y bastante fiables. Todo aquel que no aumente su nivel, lo mejor será quitarlo del programa. Algunos sentirán una sensación de liberación.

Los programas en el país nativo generalmente son unas vacaciones para el que hace esa inmersión. ¿Por qué? En muchas ocasiones, no se está más en contacto con el idioma, de una manera operativa, que si el programa se hiciera en el país de origen. Lo que de verdad es efectivo para aprender, es mandar a los que de verdad son “key talent” a pasar un periodo de tiempo en la subsidiaria de otro país trabajando en un área determinada. Así sí se aprende el idioma. Pero ¿qué empresa expatría a un empleado a un país donde no conoce la lengua? Habitualmente se elige a personas que ya dominan el idioma.

Todavía en la actualidad para muchas compañías el idioma es un conflicto, porque sus altos directivos ni lo saben, ni lo van a saber, -no nos engañemos- con el consiguiente perjuicio para el negocio. Con la llegada de nuevas generaciones, esto tiende a ir a menos, pero aún estamos en el proceso.

Si se piensa que lo que se dice es exagerado, piénsese fríamente cuantas personas han aprendido un idioma a base de recibir clases. O bien, si a la compañía le ha resultado rentable el dinero gastado en este asunto. Es cuestión de números.

Y al final, como factor de motivación o de desmotivación a largo plazo, su eficacia también es muy dudosa.

Foto vía: Gemma Bou vía photopin cc

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