DOS COSAS A TENER EN CUENTA

En las buenas escuelas de negocios se explican las cosas desde la realidad, al menos eso se intenta. El paso por ellas debe ser  un acercamiento claro al mundo de la empresa. Un adelantamiento de lo que se van a encontrar los alumnos en el futuro, pero siempre desde el realismo.

Hay cosas que se van introduciendo como por ósmosis en la gente que allí estudia, que luego suelen aparecer en la carrera profesional. Una de ellas, es que cuando sean reclutados por una empresa, tengan claro que no van a salvarla. Probablemente, han sido elegidos para hacer una cosa muy sencilla, y eso es lo que tiene que hacer bien, cada día. Pero nunca creerse el salvador de nada.

-“Le he tenido que decir al nuevo que hemos fichado que sin su ayuda llevamos muchos años ganando dinero. Que no estropee lo que ya hay hecho”, esto me lo decía un directivo acerca de un chico con potencial, pero con una sensación errónea de para que había sido reclutado. 

Constituye un buen consejo de un buen jefe. No hay que ir de salvador, porque además de no ser una actitud positiva, produce un fuerte rechazo.

Otra cosa que tienen que saber las personas que se incorporan al mundo laboral, es que el primer trabajo condiciona mucho, cuando elige uno un trabajo, salirse de esa línea de negocio a la hora de trabajar, no es fácil. En las entrevistas de selección a aquellas personas que van a tener su primer trabajo serio, habría que decirles que lo importante no es encontrar trabajo como sea. Es conveniente saber  que ése va a ser su campo de trabajo, su ámbito de negocio, probablemente, durante toda su vida profesional.

Y nada más, simplemente dos avisos para navegantes que se incorporan al mundo laboral  y también para los directivos, porque en el fondo son  “personas que llevan a personas”.

Foto vía: Stephen Poff vía photopin cc

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