SUPERAR LA FRUSTRACIÓN

La capacidad de frustración tiene mucho que ver con la madurez de una persona. Una persona inmadura se frustra con mucha frecuencia porque, para que no se sienta triste y desequilibrada, le tiene que ir todo bien en su vida.

La poca capacidad de frustración hace que las personas sean infieles a sus compromisos. Un compromiso, si de verdad merece la pena, tiene altibajos emocionales que deben considerarse como normales. El hombre muchas veces no es dueño de los acontecimientos que le provocan cambios en su estado de ánimo. Darle mucha importancia a esos cambios, en una persona sana,  es una señal clara de falta de madurez. Manifestaría que su capacidad de mantener un compromiso, estaría en relación directa con su estado de ánimo.

La capacidad de frustración tiene mucho que ver  con la fidelidad. Cuanto mayor sea, nuestra capacidad de ser fieles aumentará.

Hay personas que sólo son fieles cuando tienen placer, cuando lo pasan bien. Son personas inmaduras en las que no se puede confiar. Su libertad para el amor es muy poca, porque sólo está sostenida por un estado de ánimo.

Cada vez nos resistimos más a aceptar que el amor verdadero implica un cierto sacrificio en algunas etapas de la vida. Sorprende encontrarse con personas que, por su edad, deberían saberlo y te lo preguntan con el deseo de que le digas que no, que si el amor es verdadero, no tiene por qué haber sacrificio o dolor.

Ese sacrificio que a veces exige el verdadero amor, es una frustración que las personas inmaduras no soportan y, cuando llega, se cuestionan toda su relación.

Por tanto, es muy importante saber lo que hunde al otro, lo que le desanima, lo que le hace pensar que la relación no va bien. Es tan importante como conocer la madurez del otro y su capacidad para amar.

Una persona inmadura toma decisiones, generalmente, por el estado de ánimo, por las emociones y no olvidemos que, todo lo que emocionalmente se crea, emocionalmente se derrumba.

Alguien podría preguntar: “Y las relaciones sexuales ¿ayudan en este proceso?” Por un lado, parece evidente que el simple hecho de haberse acostado con una persona, no implica que se sepa mejor, puede compartir su vida emocional con ella o no. Por otro lado, toda la presión para que haya sexo es negativa y no mejora en nada una relación. Puede dislocar emocionalmente a esas personas. Yo conozco casos de parejas que podían haber sido un buen matrimonio y el sexo introdujo unas variables en su relación que terminaron por romperla. Muchas veces se quiere meter compromiso a base de sexo. Es un error.  No funciona. Ni en el hombre -entrega el cuerpo antes que el corazón- ni en la mujer -se puede enganchar y dejar de ser libre para el amor-.

Hay que conocer, a base de hablar y de ver la vida del otro, la capacidad de compromiso que el otro tiene. O sea, su madurez y su capacidad de frustración.

Foto vía: •aFFro! vía photopin cc

 

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