LO QUE PREOCUPA A LAS MUJERES

Decía la editora que creó la revista Cosmopolitan, que una de las mayores preocupaciones de las mujeres era saber por qué los hombres son tan “guarros”, para saber cómo comportarse para atraerlos. No sé si esa cuestión estará realmente entre las preocupaciones de las mujeres -nunca lo he sido- pero sí parece que la fijación que tienen por el sexo algunos hombres, puede sorprender a algunas y les lleva a plantearse esas cuestiones.

El hombre, al excitarse con la vista, es proclive a que el sexo se le pueda manifestar con cierta facilidad en el día a día; pero de ahí a que sea lo más importante de su vida hay un largo camino que recorrer. Si la primacía del sexo fuera tal y como algunos hombres manifiestan -que es como yo creo que se lo imaginan algunas mujeres- no sería nada fácil de sobrellevar.

Dicho esto, también es bueno recordar que el ser humano necesita ser educado en cuestiones sexuales para que pueda utilizar cada vez mejor, no sólo el sexo, sino también su libertad.  Como es sabido, el sexo llama al sexo y éste tiene mucho de caprichoso. La experiencia lo demuestra. Si una pareja no se esfuerza por tener una comunicación fluida y amplia que lleve a conocerse en aspectos como carácter, maneras de enfocar los problemas, creencias, cultura, deporte y otros campos de interés humano, el sexo se puede instalar de una manera continuada en la relación, apareciendo como el centro y casi lo único que la mantiene.  Si esto sucediese -si el sexo se convirtiese en la medida de todo- sus frutos, antes o después, serían la soledad y la tristeza.

Por eso, la mayor capacidad de la mujer para esperar debe ser interpretada por el hombre  como buena para el futuro matrimonio; porque coloca el sexo donde debe de estar.

Si no ocurriese así, el sexo -como hemos dicho- se podría convertir en el amo y señor de la relación; situación muy desfavorable para que se desarrolle el amor.  

Para acabar, dos palabras sobre cómo “atraer a los hombres” y responder las preguntas de la afamada editora. Como es lógico,  dependerá si se quiere atraer a la persona o al cuerpo del hombre. En el primer caso, la belleza, la feminidad, el misterio y una rica vida interior de la mujer son los pasos más seguros. Si lo que interesa atraer es sólo el cuerpo del hombre, entonces, lógicamente, lo más importante es ser sexy. Lo primero puede durar una vida. Lo segundo, hasta que los sentidos se cansen y busquen otro cuerpo. 

Después de tantos años en Cosmopolitan, me parece que la persona que fue su alma mater no tenía muy claro lo que, en el fondo, preocupa a las mujeres: ser queridas y gustar.

Y por ese orden.

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